El tablero
Sube el archivo primero y pide después, y saca un tablero con cinco números arriba y el detalle debajo.
El problema no estaba en la IA
Revisa dos hojas del mismo archivo que no cuadran entre sí y decide de quién era el error antes de echarle la culpa a la herramienta.
Publicarlo, y un juego
Manda la dirección de tu tablero, abre la de tu compañero y mira cómo se ve algo que enseña jugando.
El archivo bueno
Pide un archivo de tres hojas —datos, resumen y hallazgos— y entiende por qué la tercera es la que realmente importa.
Lo que ya usaste sin saberlo
Reconoce las formas que la herramienta ya traía puestas y aprende a agregarle otras para tu propio trabajo.
El espacio que guarda tu contexto
Guarda cuatro de los seis campos en un espacio permanente y deja fuera los dos que cambian cada vez.
Cuando deja de esperar
Mira qué cambia cuando la herramienta tiene conectados el correo, el calendario y tus archivos, y decide qué de eso te sirve.
Así se ve armado
Mira un flujo completo funcionando de principio a fin, para saber que existe y hasta dónde llega.
Cierre del programa
Ubica en cuál de los cinco niveles estás hoy y comprueba con cuatro preguntas lo que te llevas de las cuatro semanas.
Trabajo: el juego que enseña algo de tu trabajo
Convierte un documento que alguien tiene que aprenderse en algo que se aprende jugando, y publícalo con su dirección.
Trabajo: el archivo que sí revisaste
Pídele un archivo sobre tus datos reales y revísalo a ojo contra el original: qué leyó bien, qué inventó y qué se le pasó.